lunes, junio 16, 2008

Hola y adiós (I)



3 de junio de 2008

Esta mañana “Shu II”, mi hermosa Ibook G4, que en los últimos seis meses ha pasado dificultad tras dificultad, volvió a casa después de pasar por su último taller. El pronóstico no es nada bueno; su tarjeta madre está irremediablemente dañada y entre las múltiples revisiones algo ocurrió con su disco duro también. No hay mucho más que pueda hacer con ella; lo último que me quedaría, en todo caso, es recuperar algunos de los archivos que se me quedaron en su disco duro.

La saco de su estuche; el último técnico no la trató con la delicadeza que se merece y tiene aquí y allá huellas digitales de grasa, algunos rayones nuevos en la cubierta y una marca que parece de lápiz en el marco. La enciendo casi con miedo; la pantalla se ilumina al instante. Nada más de verla, su posible sustituta, que por varios días he estado contemplando en una tienda, ya no me parece tan bonita. Ay, “Shu II”. ¿Qué fue lo que hice mal? ¿Me descuidé al dejar que te sobrecalentaras? ¿Debí trabajar en un medio más ventilado? ¿Te molestaban mis gatitos, que parecían adorarte?

Espero a que inicie el sistema. No me impaciento; como si ella fuera un caballito viejo, la dejo ir a su paso. Pensar que era la más rápida de estos lares, y ahora se tarda más de cinco minutos en arrancar. El disco duro hace ruiditos sospechosos; el mouse se comporta de manera errática. La deben de haber armado y desarmado al menos diez veces.

Cuando por fin me permite ingresar, me encuentro con una desagradable sorpresa: mi disco duro está completamente borrado, y le instalaron el Mac OS X en español... no uso un sistema de Mac en español desde mediados de los noventa y hay muchos detalles que no entiendo. Lo que sí veo es que mi “Shu II” se siente vacía, falta de gracia. Probablemente no vuelva a ver los hermosos wallpapers que le puse.

Por el resto del contenido de mi disco no estoy preocupada; lo tengo en dos CDs y a buen recaudo. Las Mac son tan sencillas que sus programas y archivos ocupan poquísimo espacio. Sin embargo, yo esperaba poder abrir mis archivos de Works para Mac, que ninguna PC ha podido leer y que son de una versión más adelantada del que maneja la "Shu" viejita, y convertirlos en algo más que otra computadora pudiera leer y utilizar. Pero el Works de mi Mac se ha ido con todos los otros programas.

Me pregunto qué habrá sentido el dueño anterior de “Shu II” cuando tuvo que desprenderse de ella. Mi computadora salió de una compañía en quiebra que tuvo que rematar todas sus posesiones. Durante por lo menos dos años antes de caer en mis manos trabajó con alguien más. Nunca había pensado en esa o esas otras personas; si alguna se encariñó con ella igual que yo o si le dolió igual saber que tendría que dejarla.

Ni siquiera había vuelto a tomar en cuenta a la muchacha desconocida con la que estuve peleando por “Shu II” en una subasta (una guerra de conexiones rápidas, más bien) en ebay. ¿Habrá conseguido ella una computadora mejor, una que a estas alturas todavía no le cause dificultades? ¿Me guardará rencor aún, si es que alguna vez lo hizo? "Shu II" estuvo involucrada con tanta gente, y en todo el tiempo que la tuve sólo pensé en mí. Mi máquina, mi compu ideal. Mía. Pero no siempre fue así. ¿Hubiera cambiado algo para mí de haber sido menos egoísta?

Bueno... “Shu II” toma los discos del respaldo sin mayor problema. Los archivos de Works aparecen con icono de ilegible. Lo único que tengo para abrir textos es el TextEdit, la versión maquera de un block de notas en PC.

Bueno, no hay de otra... Vamos, “Shu II”, le digo, como si fuera una persona y no una máquina (al igual que Sophie Hatter, de El increíble castillo vagabundo, tengo la mala costumbre de hablar con los objetos inanimados cuando nadie me ve); vamos, no me quedes mal. Mi pobre compu apenas puede con su alma. Tan lenta, y parece que hasta abrir ventanas le cuesta trabajo. Vamos, "Shu II"; ánimo, amiguita. El Text Edit parpadea un poco; temo que de pronto la pantalla se congele, o se quede azul.

Y entonces...

El recuadro del Text Edit es pequeño y patético; no hay opciones para cambiar letra ni para editar un documento. Pero... ahí está. Llenos de basura al principio y al final, pero bien legibles, con los acentos en su sitio y separación adecuada de los párrafos; ahí están mis documentos: mi lista de prospectos laborales, mis notas, los escritos para mi blog, mis recetas de cocina, mi currículum en múltiples versiones, mis cuentos, mis exámenes de todo el ciclo escolar, las tareas que voy a empezar a dejarle a mis alumnos. Todo lo que necesito. ¡Oh, “Shu II”, preciosa! Ninguna PC consiguió hacer eso en todo el tiempo de su ausencia.

Poco a poco, comienzo a guardar los textos que más me han hecho falta en formato .txt. Los almaceno en mi llave USB, y continúo. Ya tengo más material. Sigo. Ahora estoy pasando material menos urgente, pero que sin duda es bueno tener a mano otra vez.

Después de un rato “Shu II” ya no puede continuar, y se cuelga. Con su docilidad de costumbre, responde a la orden de reinicio. Pero ya no voy a obligarla a trabajar más por hoy; sólo quiero apagarla como es debido. Espero otros cinco minutos. Todavía no es el final, pero es obvio que mi compañera de trabajo ya no podrá serlo por mucho más.

Todo bien, "Shu II"; se ha terminado la mitad de mis dificultades con los archivos que pude rescatar. Se supone que debo estar un poco más tranquila. Pero de pronto siento que un bicho hace agujeros en mi corazón; no el mordisco de serpiente que casi me lo parte la primera vez que se apareció la pantalla azul que anunciaba la descompostura, sino el arrastre del gusanillo que lo ha estado carcomiendo. Cierro a “Shu II”, me mojo un dedo con saliva para quitarle algunas de las manchitas de la cubierta, y la devuelvo a su viejo maletín. Y, aunque había creído que ya no iba a sentirme mal por este asunto, me doy cuenta que mis ojos están húmedos, una vez más.

11 comentarios:

Arc dijo...

Lamento leer esto Aisling. Al inicio me parecio algo absurdo, pues en mi mundo, en mi mundo actual, todo lo que no esta vivo recibe un trato frio de mi parte. Mi laptop no tiene nombre, ninguna de mis posesiones recibe ningun trato en especial. Le presto atencion a la gente, no a las cosas.
Pero no siempre fue asi sabes? Cuando era nino, tenia ese razgo muy parecido a ti. Nombraba COSAS, platicaba con cosas; esa caracteristica en mi, esa habilidad, quizas, la perdi porque vivi en un hogar espartano y no hubo lugar para el sentimentalismo.

Ahora soy un adulto, y hay lugar para lo que yo quiero que haya. Tengo con mi macbook solo dos meses, y aun cuando tiene un adhesivo protector (en forma de una obra de arte) en la parte superior, lo hice mas por la estetica y por "olvidarme" de maltratar la laptop. La pantalla esta pristina, pero es solo porque esta es la ventana al universo para mis ojos. La parte inferior esta vergonzosamente rayada. No me duele el estado actual, pero no me satisface tampoco (que dificiles son de cuidar las macbook no crees).
El magsafe por un momento me dio un susto, y no queria cargar mi laptop. Al inicio pense que me toco una notebook de pobre calidad. Luego me di cuenta que tenia atrapada una pequenia pelusita que no permitia el contacto!
Hablando de delicado!

Pero... sabes? apple se esfuerza para que nosotros personalicemos nuestras maquinas. Y vaya, estan con nosotros tantas y tantas horas al dia, que paso mas tiempo en la laptop que incluso manejando, en la escuela, o con la pareja!

En fin, divago; mi comentario: Lo rayado, rayado esta. Y si mi notebook hablara, sin duda seria un soldado, y uno lleno de cicatrices para terminar. Pero en honor a este post, bautizare a mi maquina ahora en este momento... la llamare....!

Askyma... significa ola blanca... le voy a decir "ask" de carino / diminutivo.

Lamento lo que le sucedio a shuII, en particular el mal trato del tecnico.
Te sugiero que hagas un marco con profundidad, y quiza cuelgues a ShuII en la pared de tu cuarto. Que no te pueda procesar documentos o ayudarte a publicar en tu blog no significa que no te pueda prestar un servicio, aunque sea uno de anoranza.

Yipie dijo...

A mi me pasa muy seguido. Puedo llegar a asociar las ideas y momentos con determinados objetos y cosas. Al pasar del tiempo si me he desprendido de muchas cosas, pero de otras no tanto. Por ejemplo, los juegos viejos tienen un valor sentimental grande para mi, por que me llevan a ese tiempo y lugar cuando los llegué a conocer y disfrutar. Es una lástima que Shu II no la haya librado. Nuestras máquinas (PC o MAC) llegan a ser una extensión más de nosotros mismos por lo que la relación es entendible.

Por cierto, mi máquina se llamaba "Goliath" jajaja. Aunque rara vez uso el su nombre. Ahora la llamé Yipie01. Y mi laptop se llama Yipie portátil jaja.

Kitsune dijo...

:(
Ay, Lau, me hiciste llorar...

Y es que ahora estoy en una situación hasta cierto punto similar: hace poco más de una semana el HD de mi Tencha murió llevándose consigo mis fotos, mis 9 gigas de música y, lo más doloroso: mi tesis y mis seudocuentos... sí, todo el mundo me ha llamado palurda por no tener backups... yo también lo he hecho...
:'(

Ahora ya no puedo hacer mucho al respecto... aprendí de la forma más dolorosa.

Tencha está cerquita de ti, se la llevaron a Guadalajara al centro de servicio donde no me aseguran nada de la vida que perdí por tonta, dicen que me la van a regresar con configuración de fábrica. Quizá lo único que me recuerde a la Tencha del pasado será la marca de mordida en la carcaza que le hizo Mikitos Lady.

Estoy lejos de ella y le hago las mismas preguntas:
¿Qué fue lo que hice mal? ¿Me descuidé al dejar que te sobrecalentaras? ¿Debí trabajar en un medio más ventilado? ¿Te molestaban mis gatitos, que parecían adorarte?

Kitsune dijo...

Lo olvidaba: un abrazo!
:)

Aisling dijo...

Arc: Muchísimas gracias... tu comentario me resulta muy reconfortante. Creo que es terrible que una adulta como yo ande hablándole a las cosas, pero a veces no puedo evitarlo. Recuerdo mucho una frase de la película Terminator, la que tenía en su contestadora la "roomate" de Sarah Connors y que resultaba muy irónica en su contexto: "Pero a veces las máquinas necesitan que las ames" o algo así decía.

Sophie Hatter tenía un poder que por desgracia yo no poseo: cuando le hablaba a las cosas les infundía vida propia; eso se nota mucho más en la novela original que en la película de Miyazaki. Creo que ella era más exagerada, porque hablaba con todo, incluyendo los sombreros que fabricaba. Para nombrar objetos... bueno, la verdad es que nomás lo he hecho con las compus y... ejem... algunos de mis cuchillos de cocina: la Murasame y la Kodachi. Uhhhh... ah, y mi navaja suiza, la Masamune. :#/

Me alegra que le hayas puesto nombre a tu blanquita... Askyma suena precioso.

Shu II... bueno, necesitamos poner la segunda parte de este relato para saber qué onda. Por ahora estoy considerando eso de la "donación" de órganos. Siempre fue una compu muy consentida: que si la batería nueva, que si funda para ella sola... Espero aprovechar eso, o que alguien más lo aproveche.

Yipie: Goliath suena bien... ¿pero entonces tus compu se llaman como tú? Je, je, je... Yo también le tengo mucho cariño a mi colección de juegos. Gracias por el comentario.

Por cierto, para que vean que no somos minoría: uno de mis mejores maestros le puso a su primera computadora "Genoveva", y a su primera impresora "Ermergarda". Desde entonces, sus aparatos han recibido los mismos nombres, seguidos de números romanos (creo que ahorita va en la Genoveva III). Otra de mis maestras, en la universidad, tenía una Mac Classic, como yo en esos tiempos, y le puso "Rayito"... porque se la había consagrado a la Virgen del Rayo. No, señores, no estamos locos.

Kit: Lamento muchísimo lo de tu disco duro... me hizo recordar el incidente con tu libretita, pero supongo que esto es a mucha mayor escala. Perder un disco duro es mucho peor que perder toda la compu. :.<
Ahora... mantengo los dedos cruzados para que se pueda rescatar todo lo posible de tu maquinita (sí lo están intentando, ¿verdad? Últimamente le he tomado tan mala tripa a los técnicos de Guadalajara). Algo se tiene que poder hacer... y haz memoria, que a lo mejor hay archivos que subiste o mandaste por internet, o que se quedaron en algún lugar. ¡Ánimo! Un abrazo también.

(La segunda parte de este texto (ésta es la que corresponde al "adiós"; la que viene es el "hola") es bastante más alegre... y creo que por ello me voy a sentir peor por lo de tu Tencha. Por favor tenme informada al respecto. Échale ganas y no te desesperes).

vicm3 dijo...

Bueno en cada adios, hay una posibilidad de inicio tambien... es una desgracia que Shu II haya tenido esta suerte. En serio antes de comprar date una vuelta por el MacstoreMexico http://store.apple.com/001-800-MY-APPLE/WebObjects/mexicostore Se que fisicamente no estan en México, pero al menos te respetan el descuento academico y creo hasta planes a pagos manejan, yo ahi compre el IPOD de mi esposa y no tengo queja con el tiempo de envio.

Por otro lado me quito el sombrero (metaforicamente), de veras que poder escribir y describir de esta forma un hecho tan desafortunado como lo de tu maquina... ha sido hasta cierto punto acompañarte en tu aventura con Shu II.

Adios, Shu II.

Como nota mala, las maquinas que he tenido han tenido nombres de dioses griegos y romanos, de las que aun quedan en pie puedo mencionar janus, kerbero, tengo una llamada Avalon y de ahi en adelante a mi lap siempre la he llamado como el procesador que tiene dentro, por lo mismo la que conociste hace ya algunos ayeres (que sigue dando lata aun cuando la bateria solo dura 20min) se llama Coppermine y la que traigo ahora Conroe.

Dragonné dijo...

Recorro tu historia y me remite a momentos de mi propia semana maldita (hace como 3 semanas) en la que Casimira (mi hermosa PC de escritorio) tuvo que ir al hospital por una pequeña enfermedad indefinida de la que regresó con amnesia total, como despojada de sus recuerdos y con cara nueva, sin poderla reconocer. Después de una larga terapia de repetición de historias, ya la vuelvo a ver como antes de haberse enfermado. Ahora la tengo trabajando junto a su prima (Camelia, mi XL2) contándose cuentos y películas...

Lástima por Shu II. Habrá que guardarle un pequeño homenaje cuando se vaya a dormir.

Chao, L.
Me encanta leerte. Por cierto, te dejé en mi página una receta nueva a ver qué te parece.

Fëaluin dijo...

Yo sin duda me encariño con las cosas, y por temporadas me acostumbro tanto a algunas que sin ellas me siento perdido. Y aún cuando ya no las use me cuesta mucho desprenderme de ellas... ¡soy un cachivachero!

Pero aunque a veces les hablo, normalmente es para "apurarles" o maldecirles. Intenté hacerlo de otra forma. Traté de darles nombre y personalidad porque me parece que hay cierta magia en ello. Pero no pude. Para mi son cosas. Cosas útiles y queridas. Cosas que se extrañan cuando fallan inesperadamente y que te provoca tristeza su extravío o robo. Pero cosas.

En fin... yo hace meses me encuentro sin computadora de planta... no puedo personalizar gran cosa... no guardo archivos más que en mi memoria USB... me siento como vagabundo, desarraigado. Pero bueno, ya hablé mucho sobre mi.

Siento mucho lo sucedido y lamento tu dolor y tu pérdida. Son cosas que cura el tiempo. No sé que más decir.

Kitsune dijo...

@Aisling, gracias por tus comentarios. Ya te platicaé en un correo las peripecias de Tencha cuando regrese a mis manos
:P
Y sí, ya recuperé un par de cosas importantes que estaban en mi correo y en la Mac de Alos... esas manzanitas han sido de gran ayuda últimamente
:)

Aisling dijo...

Híjole, de veras que no se imaginan qué alivio ha sido leer todos sus comentarios, y cúanto los agradezco.

Ahorita que estoy por subir la entrada "Hola y adiós II", la segunda parte de esto, la que se refiere al "hola" del asunto, los vuelvo a releer y me doy cuenta de que tenía mucha razón aquella persona que dijo que el único dolor insoportable es el que se sufre sin testigos (porque es el que me ha tocado pasar con respecto a mi decisión (¿condena?) como usuaria de Mac.

Maqueros y peceros, todos pasamos por dificultades, y la verdad es que una palabra amable hace maravillas.

Vic: Muchísimas gracias por lo que dices con respecto a mi escritura (justo que me acabo de dar cuenta de que mi texto tiene algunos errores, ¡qué vergüenza!). Sí, seguí tu consejo, pero no logramos la gran cosa en Macstore porque todavía no están en México y la única forma en la que aceptaban planes a pagos era con tarjeta expedida por un banco gringo y sólo manejaban tres meses... imposible absorberlo (por ahora). De todas formas, nos fue bien, ya verás. Janus me gusta, me gusta... pero creo que no le pondría "Inty" (por Intel) a una compu... je, je, je... ;D

Carlos: Cielos, por lo visto tuvimos epidemia de sufrimientos con las compu... Kit, tú y yo también... y un par de mis alumnos lo pasaron mal. Tienes razón... algo de homenaje he de hacerle a la Shu II, aunque la pobre raras veces salía de la casa (salvo en viajes) y no tengo ninguna foto mía con ella o algo así... me la he pasado echándole flores a su persistente hermana mayor, Shu... ahora sí que dicen que la suerte de la fea... Bueno, quedé que ya no iba a decir que Shu es fea. Y esa compucita se ha ganado lugar permanente en la casa, hasta que truene de veras.

A mí también me encanta leer tu blog, y gracias por las recetas (más comentarios en esa ricura sobre los desayunos... el licuado está fenomenal).

Fëaluin: Gracias también. Es cosa rara... las máquinas (y algunas cosas) no es que tengan personalidad, sino que parecen adquirirla, y de formas muy, muy raras. Recuerdo en mi prepa una compu en el laboratorio que, según la leyenda urbana, detestaba a uno de los maestros... bastaba que se le pusiera en frente, y la cosa tronaba. De mis compus, Scotty jamás toleró los programas de Microsoft... cada vez que intentábamos ponerle alguno el sistema se le atrofiaba y zaz... a inicializar todo de nuevo. Shu se mostraba enormemente ofendida cuando alguien intentaba correr el Explorer en ella (se congelaba), pero parecía aceptar de buena gana el Netscape. Y así de cosas.

Kit: Me alegro que aunque sea poquitas cosas de tu disco duro se hayan podido salvar, y espero que haya más esperando por ahí. Haz memoria, haz memoria. Ojalá le vaya bien a la Tencha.

MacPaco dijo...

No inventes!! Me ausento un ratito de estos rumbos, y sucede toda clase de cosas :S

Pero bueno, vamos por partes. Sobre la probre Shu II, en fin, qué te puedo decir. Las macs aparte de ser simpáticas, son quienes acompañan a uno en la diversión, en el trabajo, en esas desveladas, y se vuelven grata compañía, les encuentras sus mañas, sabes qué pueden hacer, qué cosas resultan pedirles demasiado, tal como a los amigos, pero sabes que ahí están de una u otra forma. Tu querida Shu II ya está haciendo sus últimos esfuerzos, pero mírala, no te abandona, y da lo que puede en estos momentos difíciles.

Lo bueno es que aún alcanzaste a sacar tus documentos de algún modo. Sabes, pienso en mi iBook, también tiene ya sus años, y sigue conmigo, aunque no es la misma que cuando la compré. Ella fue mi primera mac, le tengo cariño, y me da tristeza pensar que algún día también va a irse de algún modo. En fin, así es esto Lau. Un abrazo.

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