martes, agosto 05, 2008

La silla desfondada


Por fin terminaron los cursos. ¿Se imaginan cómo me encuentro? Cansada, terriblemente cansada; y con un cansancio de esos terribles porque no te deja moverte y al mismo tiempo te impide estar totalmente en paz. Aunque estoy que me caigo de sueño, no puedo dormir; y me pongo nerviosa si no estoy haciendo algo (con las manos, con los pies, con los ojos). Aunque ya terminaron las clases, esta semana es la de exámenes, y si hay una sola cosa que me desagrada de mi trabajo es precisamente esto. Como alumna, me aterraban los exámenes; como maestra, los detesto, y es una de las cuestiones más mortificantes por las que hay que pasar en mi empleo actual (la otra es cualquier clase de trámites administrativos).

Para un maestro de asignatura, es tremenda la llegada de las vacaciones; representa un período de inseguridad en el que, si uno no encuentra más, tiene que arreglárselas para estirar lo que ganó durante el semestre o cuatrimestre (que ahora están de moda en México). Lo bueno es que las mías son relativamente cortas y que tengo en quién apoyarme. Aún así, no puedo dejar de preguntarme durante las vacaciones cuánto trabajo habrá para el siguiente ciclo, y si la incipiente inflación dejará lugar para el ahorro. Al fin de cursos me estoy sentando (y esto es de un poema de Juan Gelman que me gustaba mucho y que conocí en forma de canción y en la voz de Juan Carlos Baglietto en los ochenta) "al borde de una silla desfondada", con todo el cuerpo "mareado, enfermo, casi vivo".

Apenas puedo hacer planes con los "dulces hijos míos". Por lo pronto, esta semana la vamos a llevar más o menos tranquila. Ya concluído el especial de sushi, vamos a tomar un respiro antes del siguiente... ajá, el dedicado a la serie de videojuegos Suikoden. Me tiene un tanto nerviosa ya que toavía no tengo terminada ni la mitad del material que va a requerir, pero vamos avanzando. Mientras tanto, espero encontrar algunas ideas interesantes para compartir.

Por lo que respecta a las cuestiones laborales, durante un tiempo más voy a seguir repitiéndome el poema de Gelman: "hay que aprender a resistir. Ni a irse, ni a quedarse; a resistir". Bueno, la resistencia no se contradice con las esperanzas y tengo algunas guardadas por ahí.

No encontré en youtube ningún video de Baglietto interpretando "Sentado al borde de una silla desfondada", pero aquí está un link a varios preciosos poemas de Gelman; busquen el tercero de la columna. Para no quedarnos sin música apropiada, van dos videos de este intérprete argentino de dos canciones favoritas de una servidora: Carta de un león a otro y, con Silvina Garré, El témpano. Ambas hablan, aunque sea poquito, de esperanza en tiempos difíciles.

7 comentarios:

vicm3 dijo...

Ganbate!, esperemos vengan mejores tiempos... igual suena muy naive, ¿pero no has buscado una base en alguna universidad pública? Igual mejor te lo comento en privado, en serio Animo y anime seguro ayudarán. :D No se me ocurre que más decir, yo estoy empezando el semestre el día de hoy, asi que tengo el caso contrario.

Kitsune dijo...

Amo a Juan Gelman
:)

Chendo dijo...

De parte de los muchachos a quienes impartes cátedra recibe una sincera felicitación y reconocimiento por tu esfurzo, dedicación y sufrimiento, en verdad gracias por formar gente pensante bajo las increibles condiciones de trabajo como profesor de cátedra, así sean unos cuantos mucho valen la pena. Sigue adelante Aisling, créeme que somos varios los que hemos pasado por experiencias similares, por mientras un caluroso saludo y espero este fin de semana pasar la receta de spaguetti al pesto y de las crepas de mamie.

Petrus Angelorum dijo...

¡Pues falta de confianza!

He aquí una liga donde el mismo Gelman recita el poema a que te refieres: http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=660&p=Juan%20Gelman&t=Mi%20Buenos%20Aires%20querido

¿Por qué no nos dio el título del poema: "Mi Buenos Aires querido"?

La misma recomendación de siempre, si desea hacer carrera con la ling tendrá que venir a la city (ya no de paseo). Creo que ya lo olvide, pero debo preguntar de nuevo, por aquello de las moscas, ¿teórica o práctica?

Conozco a más de decena de profesores-investigadores que añoran sus días cuando sólo eran profesores de asignatura: "Había tanto tiempo para... ¡ah!"

Tiempos no tan fáciles son los míos, las razones de sobra conocida (ahora no hay Conorte que inspire sueños ni proporcione consuelo), las soluciones: no se ven. (Incluso una parece la que más me acerca y más aleja de mis propósitos originales: ir a Cuba, no precisamente a fumar cigarros ni a unirme a la revolución.)

Este ensayito me hizo recordar hace algunos ayeres me dieron un buen elogio: "Me gusta más como recita usted, que Juan Gelman". (Aunque mi estilo de declamación sigue por mucho la forma de como declama los poemas el argentino, con alguna influencia de Eduardo Lizalde).

A ver que día me animo a meterme a un estudio de grabación para dejar en sonido mis devaneos de aspirante, mejor suspirante, a suceder al "El primer declamador de América" casi por todos conocido: Manuel Bernal... (una muestra, "Los motivos del lobo" de Ruben Darío declamado por este señorito: http://www.youtube.com/watch?v=QL6B0oYZZhI) Aunque todavía no logro "graduarme" en tal menester, el día que pueda interpretar yo solito una obra dramática de mi querido Lope de Vega lo seré, mientras tanto hay que contentarse con sólo emocionar a alguna ignota mujer que de vez en cuando me escucha en aquellas ocasiones de que utilizo la palabra hablada y las palabras de otros y dejo, de alguna manera, de ser yo, para ser el remdo de lo que alguna vez quise ser, no un maldito según escribe bien el vate Cardenal: Muchachas que algún día leáis emocionadas
estos versos /y soñéis con un poeta:/sabed que yo los hice para una como vosotras/ y que fue en vano.

Suldyn dijo...

¡La resistencia existe!

Aisling dijo...

Vic: Muchas gracias. Sí estuve buscando sitio en la única universidad pública que tenemos por aquí. La aventura que pasé bien se merece un post estilo historia. No pierdo las esperanzas, pero mientras tanto voy a seguirle.
Qué horror que mi verano empiece cuando el de todo el mundo termina. Ya ni en vacaciones conjuntas se puede andar.

Kit: ¿Qué crees? Juan Gelman estuvo una vez en Zacatecas. Yo andaba ya viviendo acá, pero a mi hermana le tocó conocerlo. De hecho el señor apostó que nadie de los presente conocería siquiera uno de sus poemas, y ella se aventó la puntada de recitarle Mi Buenos Aires querido.

Chendo: Muchísimas gracias por tus palabras tan amables. Fíjate que mis alumnos son tan lindos y tan buenos que por ellos vale la pena pasar todo. ¡Lástima que el sistema administrativo de la escuela donde se encuentran no piense de la misma manera! Es muchas veces la actitud de ese sistema lo que me deprime. Espero las recetitas de tu blog... ya se me hizo agua la boca. Aunque nunca he podido preparar una crepa decente.

Pere: Ya sabes que no es falta de confianza... lo que sucede es que andaba buscando de veras Mi Buenos Aires querido (de pronto como que me entró la flojera de poner eel nombre del poema, y porque está bien que hable de Buenos Aires pero prefiero adaptarlo a las circunstancias)en voz de Baglietto y en forma de canción. Échale ganas a declamar si eso es tu destino (yo nunca pude hacerlo)y a Conorte apártala de tu memoria de una bendita vez. No se puede andar escarbando en los recuerdos dolorosos.

Ummmm... el de Los motivos del lobo con Bernal... ¿no fue un link que yo te pasé? En cuanto a los exmaestros de asignatura que extrañan los viejos tiempos... en parte tienen razón, porque las asignaturas se pagan mejor (supuestamente) y yo así andaba en la Autónoma de Guadalajara, sin demasiadas dificultades y alguna que otra posibilidad de ahorro. El problema de donde ando ahorita es que, primero, no pagan bien; y segundo, nunca tengo seguras las materias que voy a dar, y hasta la fecha no entiendo de qué dependa que me den o no alguna. Una vez me pareció que la constante era que entre mejor me desempeñara en alguna materia en particular, mayores eran las posibilidades de que me la quitaran.

En cuanto a irme a vivir a México City... bueno, conozco la ciudad como sitio vacacional y la amo/odio. No me gustaría mudarme allá para terminar de odiarla por completo. Unos pocos días de locura no están mal; pero permanente...

Mejor me uno a la resistencia, como dice Suldyn (Sul, fíjate que al respecto tengo una anécdota muy curiosa que voy a subir uno de estos días). México está centralizado de hecho, pero eso no significa que las cosas estén bien. La mayor parte de los impuestos de la nación se va para allá, pero eso tampoco está bien. Si es un individuo menos el que decide quedarse y no alimentar al monstruo, me apunto. Sí, aunque le batalle.

Kitsune dijo...

Wow! Qué genial lo de tu hermana.

Y suerte con tu trabajo
:)

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