sábado, febrero 14, 2009

A la altura de los ángeles

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Fotograma de Last Order, el corto animado que relata acontecimientos en torno al videojuego Crisis Core. Lo capturé yo solita… espero que haya quedado bien.

En este catorce de febrero, no tengo, para variar, algo propio que compartirles, así que les voy a poner aquí algunas líneas de uno de mis autores favoritos, C.S. Lewis, extraídos de su libro Los cuatro amores.

Lewis opina (y estoy completamente de acuerdo) que el amor no es uno solo, sino cuatro: el afecto (que ocurre con las relaciones entre familia), el eros (hacia la pareja), la caridad (hacia el prójimo) y el más extraño de todos, el menos básico y el favorito personal de una servidora: la amistad…

Espero que este fragmento del capítulo sobre la amistad (traducido por Yours Truly y dedicado a todos ustedes, mis amigos de cerca y a distancia) les agrade y los invite a reflexionar un poco. Cuando la amistad nos falta, no nos empobrece, pero, ¡cuánta riqueza adquirimos con ella! Gracias a todos, y feliz día.


Pero muy pocas personas modernas consideran a la amistad un amor de valor comparable, o siquiera una clase de amor en absoluto. […] Para los antiguos, la amistad parecía el más feliz y el más completamente humano de todos los amores; la corona de la vida y la escuela de la virtud. El mundo moderno, en contraste, la pasa por alto. […] ¿Cómo fue a ocurrir esto?

La primera y más obvia respuesta es que pocos valoran la amistad porque pocos la han experimentado. Y la posibilidad de pasar por la vida sin esa experiencia está arraigada en ese hecho que tan drásticamente separa la amistad de los otros dos amores (el eros y el afecto, nota de la T.) La amistad es, en sentido para nada desdeñoso, el menos natural de los amores, el menos instintivo, orgánico, biológico, sociable y necesario. […] Sin el Eros ninguno de nosotros hubiera sido concebido, y sin afecto no nos hubieran criado; pero podemos vivir y multiplicarnos sin amistad. La especie, considerada en su parte biológica, no la necesita. La manada o el rebaño (es decir la comunidad) incluso siente repulsión y desconfianza por ella. Los líderes con frecuencia lo hacen […].

Esta cualidad (por así decirlo) antinatural en la amistad puede explicar ampliamente por qué se la exaltaba en los tiempos antiguos y medievales y por qué en los nuestros se ha vuelto frívola. El pensamiento más profundo y permanente de esas épocas tenía que ver con el ascetismo y con renunciar al mundo. […] El afecto y el eros estaban muy evidentemente conectados a nuestros nervios, muy obviamente compartidos con las bestias. […] Pero en la amistad (en ese mundo luminoso, tranquilo, racional, de relaciones que se eligen libremente) uno puede escaparse de todo ello. Éste, de todos los amores, es el que pudiera bastar para elevarlo a uno a la altura de los dioses o los ángeles.

[…] Se ha vuelto de hecho necesario, en nuestros tiempos, refutar la teoría de que toda amistad firme y seria es en realidad homosexual.

La frase peligrosa “en realidad” se vuelve importante aquí. El decir que cada amistad es conscientemente y explícitamente homosexual sería falso de manera demasiado evidente […]. Los que no pueden concebir la Amistad como un amor sustancial sino como un disfraz o complicación del Eros sólo descubren el hecho de que nunca han tenido un amigo. […] Los amantes están siempre hablando de su amor; los amigos apenas de su amistad. Los amantes se miran a la cara, absorbidos el uno por el otro; los amigos, lado a lado, se concentran en un mismo interés. […] En esta clase de amor, como dijera Emerson, la frase ¿me quieres? significa ¿ves las mismas cosas que yo? O, por lo menos, ¿te importa lo que a mí me importa? La persona que esté de acuerdo con nosotros en que una pregunta, a la que otros apenas toman en cuenta, es de suma importancia, puede ser nuestro amigo. No hace falta que esté de acuerdo con nosotros en la respuesta. […]

La coexistencia de la amistad y el Eros podría ayudar también a algunos pensadores modernos a darse cuenta de que la amistad es en realidad un amor, y un amor tan grande como el Eros. Supongamos que uno es lo suficientemente afortunado para “enamorarse” y casarse con su amigo. Y ahora supongamos que fuera posible que se ofreciera la posibilidad de dos futuros: “O ustedes dos dejan de ser amantes pero permaneces siempre juntos y buscando al mismo Dios, a la misma belleza, a la misma verdad; o, de lo contrario, pierden todo ello y continuarán por todo lo que les queda de vida el éxtasis y el fuego, toda la maravilla y el deseo salvaje de Eros. Escojan lo que más les plazca”. ¿Qué deberíamos elegir? ¿De cuál decisión no nos arrepentiríamos?

[…] Un amigo, de seguro, será también un aliado cuando esa alianza se haga necesaria; nos dará o prestará cuando nos haga falta, nos cuidará si estamos enfermos, se pondrá a nuestro lado en medio de nuestros enemigos, hará lo que pueda por nuestras viudas y huérfanos. Pero esas buenas acciones no son materia de amistad. Las ocasiones en la que ocurran son casi interrupciones. Son en una forma relevantes, y en otra no. Son relevantes, porque uno sería un falso amigo si no las hiciera cuando llegara la necesidad; irrelevantes, porque el papel de benefactor siempre queda como accidental, incluso un poco extraño, para el de amigo. Es casi vergonzoso. […] El estereotipado “no tienes por qué agradecérmelo” aquí expresa lo que realmente sentimos. Lo que distingue a una amistad perfecta no es que se prestará ayuda cuando lleguen los problemas (lo que por supuesto sucederá) sino que la ayuda otorgada no hace ninguna diferencia.

De C.S. Lewis; The Four Loves

9 comentarios:

Arc dijo...

Ugh, esos pasajes que escogiste me llenaron de sentimiento.

Yo soy muy afortunado de tener el amor de una amistad, y por mucho, es el más desinteresado amor que he experimentado. Extranamente, también es el amor que menos comprendo, y más disfruto.

Digan lo que quieran del amor eros: será pasional y placentero, pero es delicado como un reloj de vidrio, se consume con mucha velocidad y es altamente inestable.

Gracias por hacernos reflexionar Aisling, como siempre, tu tiempo (timing) es excepcional.

edit: Eliminé el comentario anterior porque encontré un error garrafal en mi escritura y simplemente no podía vivr con ello. Me consumia!!!
Ok ya.

Manuel J. Solis J. dijo...

OMG!
Ais, is that u?
Obrid here!

Nona dijo...

Yo estoy completamente de acuerdo. La amistad es lo que nos da, a mi parecer, calidad de vida emocional...

En mi opinión nuestra pareja debe de ser nuestro amigo, pq el amor Eros es pasional pero también fugaz y no tiene la profundidad del de la Amistad.

Cuando empiezas a salir con alguien es Eros a cada segundo, pero desaparecerá. Al cabo de unos meses, un año, 5 o más si eres afortunado... but once it is gone, sólo nos queda el profundo cariño de una amistad más que especial... pero no todo el mundo sabe ver esto, por desgracia. Algunos viven enamorados de la pasión y se creen que no hay nada más allá en una relación de pareja, cosa muy triste.

Besos Aisling!

Petrus Angelorum dijo...

Preguntas: ¿por qué no se conservan los nombres que usa Jack? ¿Hay aversión al latín y griego que usa el amigo de Tolkien? ¿Habrá un post sobre la amicitia y la storgia Lewis-Tolkien?

Kitsune dijo...

Me encantó!
:)

Chendo dijo...

Ups, ¡Esta profundo! ... y a veces esta cosa no da el ancho; pero por otra parte, me parece bastante cierto que una verdadera amistad si implica un sentimiento profundo, creo que todo aquel que tenga un(a) amigo(a) sabe bastante bien valorar esa forma de amor. ¡Creo que solo falta brindar por eso!

Chendo dijo...

Ah! olvidaba colocar una liga de un video relacionado con saber amar
http://www.youtube.com/watch?v=urh3zos090o&feature=related
con eso de que soy malísimo para escribir y peor para que me lean se los dejo.

Raven Lausleahleahhann dijo...

:D Saludox!

Gracias por la lectura y la consecuente reflexión.

Aisling dijo...

Arc: Somos del mismo pensamiento, sin duda; yo nunca me morí por el eros, pero me ponía feliz la amistad. Gracias a ti.

Manuel: Obrid, me temo que voy a decepcionarte... no, no soy la Aisling que conoces. Creo que a quien buscas es a una compañera de un RPG en línea, y la verdad es que nunca he jugado de ésos. Una pena, porque el 14 de febrero es un buen día para reencontrar amistades. Suerte con ello, pero visítanos cuando quieras. :>

Nona: ¡Besos también! Fíjate que yo tuve la suerte de, como menciona Lewis, casarme con mi amigo, y desde un principio tenía bien claro cuál de las dos opciones prefería. Quiero que mi Capitán me mire de cuando en cuando, pero la mayor parte del tiempo prefiero que, a mi lado, mire hacia donde me gusta mirar. Recuerdo que cuando decidimos pasar al "siguiente nivel" lo que le pedí fue "pero no dejes de ser mi amigo". Y tienes razón en cuanto a la calidad: la vida sin amigos se vuelve monótona, frívola y poco a poco pierde sentido.

Pere: Bueno, puedes preguntarle a Lewis (vía ouija, supongo) por qué rayos no incluyó palabras en latín y griego en los fragmentos que incluí. ¿Sería, acaso, que deseaba que todo el mundo lo comprendiera, y no sólo los más entendidos? Extraño, ¿no te parece? Un escritor que quiere que se le comprenda. Alguien debería decirle al señor Jack que escribir con sencillez resta categoría.
En cuanto a la relación de Lewis y Tolkien... ya será después. Quizá.

Kit: =D

Chendo: Un poquito tarde, pero alzo mi copa. A la amistad, el mejor de los amores. :> Y aunque no sé nada de francés, gracias por la canción que está linda.

Raven: Gracias a ti, por visitarme siempre. :>

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